Empecé a quererme más, en vez de echarte más de menos, y a empezar a encontrar el sol hurgando el cielo. Mientras quede algo de mi, ningún lugar esta prohibido. Empecé a escuchar la voz de mis latidos... Volé mas alto, llegué mas lejos... me puse a flote izando el viento y achicando el corazón. Volví a dejarme querer, volví con ganas de volver, volví a entender que todo empieza donde acaban mis pies, volví a dejarme soñar. Volví sin miedo y sin dudar. Todo está en volver a querer, supe que a "imposible" le sobran dos letras, supe que hay latidos que mueven la tierra.
¿Para qué emborracharte de olvido si te vas a beber lo vivido?

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