Tengo demasiado que hacer en tan poco tiempo, que me asusto. Tengo miedo de perderme aventuras, de no alcanzar mis objetivos y sobretodo de no vencer el miedo al tiempo. Quiero que las tardes de cafés se alarguen hasta la madrugada y hacer de un simple momento una recuerdo más duradero. Todo lo bueno acaba, y por desgracia, dura poco. Tengo que asumirlo. Asumir que los olores son efímeros y aunque me recuerden a alguien, ese no eres tu. Que los días son cortos, pero las noches lo son más. Que los besos no significan nada si no son contigo. Que las canciones siempre hablan de ti. Que no importa cuanta gente haya porque te encuentro sin querer. Que no sirve de nada estudiar. Jo-der. Que mi memoria solo sirve para recordarte a ti. Y qué más da el tiempo? Nos pasamos la vida contando los días, y con lo que tendríamos que contar es con alguien. Pocos están cuando realmente lo necesitas y muchos cuando les interesa. La vida es puro teatro, pura envidia y puro interés. Muévete y no te dejes pisar, si no quieres que los sueños solo se nos cumplan cuando dormimos. Quiero saber qué hacer con mi vida. Quiero entender la mente masculina y su extraña bipolaridad. Quiero tiempo para cometer errores y aprender de ellos. Aunque yo soy de esas que no paso del error.
Tengo demasiadas cosas que mejorar y tantas pocas ganas de cambiar, que me quedo como estoy. Que al final, uno te tiene que querer por lo que eres, no por lo que tienes. Y voy a parar de comerme la cabeza buscando aquel esperado amor…Que todos sabemos que cuando buscas no encuentras. Que por muy injusto que sea, a los buenos siempre nos toca lo peor. Tenemos un imán para las cosas malas. Que no entiendo nada. Que cuando odias, quieres. Cuando puedes, ya no quieres. Y cuando por fin lo sabes, se te olvida. Que el mundo es un caos. Que todo es una mentira… Una mentira que, a pesar de todo, quiero vivir contigo. Contigo y lejos de aquí. Vámonos, que tenemos demasiadas cosas que cumplir, juntos, y aunque el miedo nos come, venceremos al tiempo.
